miércoles, enero 07, 2015

Año Internacional de la Luz

2015 Año Internacional de la Luz y las Tecnologías basadas en la Luz

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), en su 68 Asamblea Anual declaró 2015 como el Año Internacional de la Luz y las Tecnologías basadas en la Luz.

Con esta declaratoria la ONU pretende comunicar a la sociedad la importancia de la luz, y sus tecnologías asociadas, en el mundo actual en áreas tan importantes como la energía, la educación, la salud, la comunicación, etcétera.

Durante siglos, la luz y sus aplicaciones han constituido un elemento de unión que trasciende todas las fronteras, no solo las geográficas sino también las de naturaleza cultural, de género o edad.

La luz brinda al hombre no sólo la posibilidad de observar, sino que actúa directamente sobre funciones biológicas e incluso psicológicas, por eso “se nos mete por todos lados”, afirma la investigadora Ana María Cetto Kramis.

La importancia de la luz para todos los seres vivos y para el hombre en particular se manifiesta en el hecho de que todo el cuerpo humano se encuentra preparado para desempeñarse adecuadamente durante las horas del día. Desde la capacidad de nuestros ojos para captar la luz hasta la natural inclinación del cerebro a dirigir el descanso hacia las horas de la noche, se vislumbra que la luz es un regulador de la actividad humana implícito en nuestros propios genes.

Desde el punto de vista de la física, la luz se caracteriza por su naturaleza dual, dado que se comporta al mismo tiempo como una onda electromagnética (por tanto, energía) y como una estructura integrada por pequeños corpúsculos denominados fotones (por tanto, materia). Esta condición permite explicar gran parte de sus propiedades únicas, entre las que sobresale la capacidad de la luz de ser el “objeto” más veloz en el vacío, con una capacidad de desplazamiento de 300 mil kilómetros por segundo. 


Entre los seres vivos, la luz representa la fuente de energía por excelencia. Su importancia se aprecia en la capacidad de los vegetales, las algas y algunos microorganismos para convertir la energía lumínica procedente del sol en energía química. Este proceso se conoce como fotosíntesis e involucra la conversión de moléculas inorgánicas (dióxido de carbono, agua) en moléculas orgánicas, como la glucosa. La clorofila actúa como molécula intermediaria para la captura de la energía procedente de la luz.

Por otra parte, incluso los animales más primitivos presentan receptores capaces de reconocer y aprovechar la luz. En las formas de vida más evolucionadas, se observan ojos cada vez más complejos; en el caso particular de los animales nocturnos, la capacidad de captación de la luz se incrementa de modo notable para lograr la visualización incluso en condiciones de gran oscuridad.
Asimismo, la civilización humana se reconoce en función de la luz. El dominio del fuego en el principio de los tiempos y la posterior capacidad para producir luz a partir de la electricidad han permitido la expansión de la tecnología y la productividad en todas las culturas.

En nuestro caso particular, la fotografía se hace a partir de la luz que refleja el motivo y que impresiona la emulsión de la película o el sensor digital. Con ausencia de luz, no podemos captar ninguna imagen.

La luz adecuada para componer la intención creativa de un fotógrafo es el punto clave de una buena imagen. 


Por todo lo anterior, la importancia de la luz excede los límites del pensamiento y la imaginación. No sólo es imposible concebir a la actividad del hombre sin esta forma de energía, sino que no resulta viable definir a los seres vivos en ausencia de la luz.

Fotos: Laura Domínguez Canseco 

http://www.luz2015.es/

http://www.importancia.org/luz.php#ixzz3O4BOch7x

1 Comments:

At 11:18 p. m., Blogger Achtli said...

Bienvenida a otra aventura. Éxito en todo

 

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